Archive for Septiembre, 2009

Que es y que no es el Reiki…

Posted by Empaty On Septiembre - 22 - 2009

reiki Reiki es un sistema para canalizar la Energía Universal a través de las manos, que existe desde hace miles de años.

La versión china de la palabra se ha encontrado en escritos que datan de 3000 años antes de Cristo.

Todos nacemos con la capacidad de canalizar energía, pero esa capacidad se va perdiendo con los años, al irnos cerrando a la energía que nos rodea. Reiki nos reconecta con esa fuente energética para que podamos volver a usarla.

Reiki no está sujeta a dogmas, religiones ni teologías.

Reiki proviene de Ki(energía) y Kei(Universal). Es decir, comparte con el Tai Chi (o Ki) y con el Chi Kung (o Ki Goug), la palabra Energía. Pero si bien éstos utilizan la energía que nos rodea o la que está en nuestro interior, el Reiki va a la Fuente Universal de la Energía.

Reiki es sencillo; tan solo necesitas que un terapeuta canalice la Energía Universal sobre ti. Pero tú debes estar abierto a que esa energía modifique todos tus niveles personales.

Si bien Reiki fue “re-descubierto” por el Dr. Usui en el Japón, pronto se extendió a Estados Unidos, Canadá y Europa.

Esta técnica, como terapia complementaria, es decir, no es alternativa a la medicina occidental tradicional sino que ayuda a que sea más eficaz y a que los fármacos tengan menos efectos secundarios, llegó a España hace varias décadas y ya son varios cientos los maestros y terapeutas que la imparten, varios miles los pacientes que lo han recibido y varios hospitales del sistema público de salud disponen de personal iniciado en Reiki en unidades “especiales” (oncología, oncología pediátrica, unidades del dolor, UCIs, pediatría, paliativos,…) en los que lo imparten a los pacientes. Y en algunos de ellos, se están llevando a cabo estudios de investigación donde se demuestra su efecto beneficioso.

Recibir tan sólo Reiki probablemente no te va a curar, pero sí que percibirás una notable mejoría, menos efectos adversos por la medicación y quezás puedas reducir, bajo estricto control médico, la dosis que hasta ahora necesitas.

Y no sólo es útil en enfermedades orgánicas.

Su efecto es probablemente mucho más constatable en ansiedades, tristezas, miedos…

Te seguiremos contando………

[Texto basado en los manuales de Reiki realizados por John Curtin, Maestro Reiki y Directos de la Fundación Sauce].

¿y tu que opinas?

¿Por qué mi hijo no me hace caso?

Posted by Empaty On Septiembre - 19 - 2009

nino-travieso Que nuestros hijos nos desobedezcan, bien haciendo como que no nos oyen, diciéndonos “no” de manera explícita o teniendo una rabieta, es uno de los factores que más estrés genera en los padres y, por tanto, en todo el núcleo familiar.

Pero, ¿por qué desobedecen nuestros hijos? En muchas ocasiones la razón es sencillamente porque así les hacemos caso, aunque sea para regañarles o castigarles. Negándose a cumplir nuestras órdenes consiguen llamar nuestra atención. Por tanto, una clave importante a la hora de conseguir que nuestros hijos sean más obedientes, será prestarles una mayor atención cuando se estén portando bien, reforzándoles este comportamiento con un comentario, una sonrisa o dedicándoles un poco de nuestro tiempo. Seguro que podemos encontrar muchas situaciones en las que nuestros hijos “estén siendo buenos”.

Otros factores que pueden hacer que los niños no nos hagan caso, son:

Que no nos escuchen al estar distraídos con alguna actividad.

Estar recibiendo demasiadas órdenes a la vez. A veces, los adultos no nos damos cuenta de la enorme cantidad de órdenes que damos a los niños, “recoge tus juguetes”, “acábate la comida”, “haz los deberes”, “pórtate bien”, “vete a la cama”, “haz pis antes de salir de casa”… No es fácil ni agradable hacer “tanto caso”.

No comprender lo que les mandamos. En muchas ocasiones tendemos a hablar con un lenguaje poco conciso y explícito, “deja de molestar”, “a ver si empiezas a ser más responsable”. ¿Estamos seguros de que nuestro hijo tiene claro qué es ser más responsable?

Estar habituados a que acabemos haciendo por ellos lo que le hemos pedido, como recoger sus cosas.

Saber que le vamos a repetir varias veces lo que queremos antes de que tenga que hacernos caso.

Ante todo esto, ¿qué podemos hacer para que nuestros hijos obedezcan?

Es importante que nos acostumbremos a pedirles las cosas de una en una, con un lenguaje compresible según su edad y dejando bien claro el comportamiento que queremos que siga. Por ejemplo, es mejor decir “no pongas los pies en el sofá” que “pórtate bien”.

Trataremos de que siempre estén claras las consecuencias positivas del buen comportamiento y las negativas del malo.

Debemos mostrar que confiamos en nuestro hijo. Si le demostramos que confiamos en que hará lo que le hemos pedido seguramente lo hará lo mejor que pueda. Es mucho más difícil traicionar la confianza que confirmar la desconfianza. Y si aun así, nos desobedece, es útil encontrar algo positivo que decirle, como que confiamos en que la próxima vez lo hará mejor.

Es positivo explicarles las razones por las que les prohibimos o les permitimos hacer algo, de manera adecuada a su edad. Por ejemplo, a un niño de tres años le diremos que no puede tocar el cuchillo porque podría cortarse y hacerse daño.

Utilizar un tono de voz agradable y ponernos a su altura (en cuclillas) mirándole a los ojos.

Por último, es importante recordar ciertos errores frecuentes que no nos conviene cometer a la hora de educar a nuestros hijos:

1. La permisividad: los niños nacen sin saber qué es lo que está bien y qué lo que está mal y necesitan que los adultos se lo expliquemos. Si dejamos que nuestro hijo pise el sofá solo porque es pequeño, por no frustrarlo o porque es más cómodo no regañarle estaremos plantando la semilla de la mala educación. Un hijo que hace travesuras y sus padres no le corrigen, pensará que no le estiman ni valoran lo suficiente. Los niños necesitan límites y referentes para crecer seguros y felices.

2. Ceder después de decir que no: es una regla de oro, nunca debemos ceder si hemos dicho que no, por eso es importante medir nuestras palabras a la hora de decidir si les permitimos o no hacer algo o al anunciar castigos. Nuestra credibilidad como padres disminuirá si amenazamos con castigos que no cumplimos o con premios que nunca llegan.

3. La falta de coherencia entre el padre y la madre: si no es así, de nuevo nuestra imagen ante nuestros hijos no será la de unos padres a los que respetar.

4. Gritar o perder los estribos: aunque es difícil no perderlos y a todos nos ha pasado en algún momento, supone un abuso de la fuerza y una humillación para el niño, lo que deteriora su autoestima. Además, a todo se acostumbra uno y con el tiempo los gritos pierden su eficacia.

5. No negociar: ser padres no implica que todo haya que imponerlo porque sí. A veces, es muy útil plantearle a los hijos varias alternativas para que elijan dentro de lo que nosotros creemos conveniente.

Psicología Infantil

Empaty

Nuevo curso, nuevos propósitos

Posted by Empaty On Septiembre - 10 - 2009

imagesPara muchos ya se han acabado las vacaciones.

Hemos tenido mucho tiempo para pensar y raro es el año que alguna vez no nos hemos propuesto metas o cambios para la temporada que empieza.

Entre los más comunes son ir al gimnasio, adelgazar, dejar de fumar, estudiar idiomas…

 

¿Por qué hacemos esto? Quizá por que la sensación de cambio es más notable en esta época que cuando empieza un nuevo año: vemos caer las hojas de los árboles, anochece antes, la temperatura va cambiando poco a poco, empiezan las clases…

 

Muchas veces no conseguimos nuestros propósitos y caemos en la rutina de siempre pero con un poco de fuerza de voluntad es posible.

No dejemos nada a medias ni tiremos la toalla antes de empezar.

Un consejo: busca objetivos alcanzables y haz que esta vez sea posible

La vuelta al trabajo

Posted by Empaty On Septiembre - 3 - 2009

vuelta-al-trabajoSe terminan las vacaciones y reemprendemos la vida laboral y la rutina de cada día, monótona, aburrida, tediosa, estresante…

Madrugar, levantar a los niños, llevarlos al cole o a la guardería, ir al trabajo, adaptarse nuevamente a los horarios de antes, comer deprisa, recoger a los niños, pasar por el gimnasio….

De estar desconectado, de haberse desentendido del reloj, de los compañeros, del jefe, tenemos que pasar, en pocas horas o días, a la vida de los otros 11 meses del año.

Y eso cuesta.

A veces nos cuesta tanto que podemos llegar a sufrir lo que se ha dado en llamar el “sindrome postvacacional”.

Irritabilidad, problemas con el sueño, problemas digestivos, dolores de cabeza, espalda, decaimiento, tristeza, palpitaciones…

Las principales causas son el desajuste horario, los cambios en el ritmo y ciclos diarios, cambios en nuestra actividad social y, sobre todo, la dificultad para adaptarnos nuevamente a las exigencias, responsabilidades y demandas del trabajo.

Y ante esto, ¿qué podemos hacer?

Lo primero, reconocer que es normal que tras ese periodo de descanso, volver a la vida laboral, es fastidioso para cualquiera.

A continuación, plantearnos que necesitamos unos cuantos días para hacer que nuestro rendimiento y ganas vuelvan a ser los que eran antes.

Y pensar que, gracias a los meses que estamos trabajando, podemos disfrutar de esas tan añoradas semanas de vacaciones.

Tomémoslo con calma, pero no demasiado, porque eso sólo prolongaría inútilmente nuestro sufrimiento.

Y además, el trabajo, el encuentro con los compañeros, muchas veces no está tan mal.

Dr. Angel María Ramos Muñoz

Médico psiquiatra. Nº colegiado 43941

la-sextaLa psicóloga infantil de Empaty comenta para el telediario de LaSexta|Noticias las implicaciones psicológicas del secuestro prolongado de una menor y su relación con los captores. Puedes ver el video en nuestra página de Youtube.