Las familias están cada vez más sensibilizadas respecto a los problemas de conducta en los niños y adolescentes, el fracaso escolar, el comportamiento agresivo, los trastornos de aprendizaje, de alimentación etc.

Nuestro objetivo es favorecer el bienestar del sistema familiar, tratando los problemas que pueda tener el niño o adolescente y dotando a los padres de estrategias educativas que mejoren la conducta de sus hijos.

*En los tratamientos psicológicos de niños y adolescentes es fundamental la participación de los padres. Dicha participación consiste en:

  • Proporcionar información relevante sobre el problema.
  • Acudir a sesiones de asesoramiento y entrenamiento en pautas para manejar el comportamiento del menor en situaciones difíciles.
  • Intervenir de forma directa en la modificación del comportamiento y observar la evolución del menor en el medio natural (casa, colegio).

De esta forma podemos tratar:


Tratamiento de problemas de aprendizaje y logopedia

Son aquellas dificultades que surgen en los distintos procesos relacionados con el aprendizaje (atención, percepción, organización, memoria, lenguaje, etc.); afectan a 1 de cada 10 niños en edad escolar. Pueden ser detectados en los niños a partir de los 5 años de edad y constituyen una gran preocupación para muchos padres, ya que afectan al rendimiento escolar y a las relaciones interpersonales de sus hijos.

Un niño con problemas de aprendizaje suele tener un nivel normal de inteligencia y de agudeza visual y auditiva. Se esfuerza en seguir las instrucciones, en concentrarse y en portarse bien en su casa y en la escuela. Su dificultad está en captar, procesar y dominar las tareas e informaciones, así como en desarrollarlas posteriormente. El niño con ese problema simplemente no puede hacer lo que otros con el mismo nivel de inteligencia logran.


Mejora en dificultades escolares

Cuando se estima que el rendimiento académico se sitúa  por debajo de lo esperado teniendo en cuenta la edad cronológica del niño y/o adolescente, es importante que se evalúe de dónde provienen esas dificultades de modo que se puedan poner los medios adecuados para solucionarlas.

La aparición de problemas escolares depende de distintos factores, pero podríamos englobar las más frecuentes en tres apartados:

  • 1. Problemas de aprendizaje (entre los cuales destaca por su importancia la dislexia).
  • 2. Factores emocionales (baja autoestima, trastornos de ansiedad, etc.).
  • 3. Déficit de habilidades, estrategias y metodología de estudio adecuadas.


Manejo de problemas de conducta

Son aquellos comportamientos que interfieren de forma significativa en el desarrollo personal, social, escolar y familiar del niño o adolescente con diferentes manifestaciones (rabietas, hiperactividad, negativismo, desobediencia, impulsividad, inhibición excesiva etc.).

Cuando se advierten problemas de comportamiento en el niño o adolescente, optar por no intervenir es siempre un grave error que conduce al mantenimiento y tal vez al incremento de las conductas desadaptadas, de forma que puede generarse progresivamente un grave problema con consecuencias académicas, emocionales y sociales.


Mejora de problemas emocionales y del estado de ánimo

Determinados acontecimientos como el comienzo del colegio, la llegada de un nuevo hermano, la separación de los padres o la pérdida de un familiar pueden precipitar la aparición de problemas emocionales y del estado de ánimo en el niño y adolescente.

Los problemas emocionales se caracterizan por síntomas como tristeza, irritabilidad, pérdida de interés, fatiga, sentimientos de inutilidad, falta de concentración, indicios de ansiedad, excesiva timidez o aislamiento y dificultades en la interacción con los mayores o el grupo de iguales.


Tratamiento de ansiedad y miedos

Los niños y adolescentes, al igual que los adultos, pueden manifestar trastornos de ansiedad. A pesar de compartir algunas similitudes con la ansiedad en adultos, las consecuencias negativas de la ansiedad en el niño o adolescente pueden interferir en el proceso de crecimiento y maduración si no se tratan a tiempo.

En el desarrollo normal de los niños se dan unos miedos de carácter evolutivo que suelen ser leves y transitorios. La diferencia fundamental entre ellos y los miedos desadaptativos consiste en que, estos últimos, interfieren de modo importante en el funcionamiento de los niños en algún área (familia, amigos, colegio…) o se manifiestan con una elevada intensidad.